Ya estamos en Facebook, ¿y ahora qué ponemos?

Mantener el Facebook actualizado, con contenidos de interés, no es tarea fácil, pero hay que esforzarse, porque forma parte de la imagen empresarial.

Muchas empresas quieren estar en Facebook porque todo el mundo está. Y tienen razón. En el sector empresarial no se puede dejar de lado un canal tan importante como este para dar a conocer la actividad corporativa. Ya lo hemos dicho en otros posts, creemos que hay que estar en redes sociales.

El problema viene después: ¿y ahora qué ponemos? La mayoría de los pequeños y medianos empresarios empiezan con muy buena voluntad a añadir enlaces o incluso generan contenidos propios, pero esto no dura mucho, porque no tienen tiempo, no se les ocurre nada nuevo que contar, no saben cómo ganar seguidores y, lo que es peor, no están seguros de que eso sirva para algo.

Los contenidos propios en Facebook

Tenemos que interesar a nuestro público. Sea cual sea nuestra actividad, hay que contar qué estamos haciendo, qué nos traemos entre manos. Es importante darle un tono humano, cálido y cercano a nuestro Facebook empresarial, pero no mezclar lo profesional con lo personal.

Por ejemplo, podemos hablar de…

  • Nuevos clientes, quiénes son y qué hacen.
  • Comentarios de los clientes y proveedores sobre la empresa o su actividad, a modo de minientrevistas.
  • Nuevas líneas de trabajo que permitan pedir opinión a los usuarios.
  • Acuerdos firmados con otras empresas.
  • Descuentos y beneficios.
  • Cursos para los empleados.
  • Participación en ferias y eventos.
  • Fotos de empleados.
  • Actividades lúdicas de empresa: cenas, comidas, partidos, ligas, día de la familia…
  • Ventajas para los empleados: tiques restaurante, seguros médicos, etc.

No tengamos miedo de compartir experiencias y hablar de cómo hemos conseguido mejorar nuestra productividad. Eso interesará a los demás y no es dar armas a la competencia, sino ganar puntos en imagen.

Conviene también crear eventos, concursos, encuestas… en la fan page de Facebook, y ofrecer regalos, promociones y descuentos, porque ayudan a difundir nuestra página.

Los contenidos ajenos en Facebook

Pongamos enlaces interesantes a otros contenidos; probablemente lo que nos interese o llame nuestra atención, también guste a los demás, pero procuremos que sean temas relacionados con nuestra actividad empresarial.

  • Demos al «Me gusta» de páginas que puedan aportarnos contenidos de interés.
  • Compartamos fotos, enlaces y vídeos de otros en nuestro Facebook.
  • Opinemos en las páginas de los demás.

La frecuencia

No nos pasemos ni nos quedemos cortos. Hay que actualizar el Facebook, porque si no lo hacemos, daremos impresión de dejadez, pero poner 20 entradas al día, por más apasionantes que resulten, es agotador incluso para nuestros fans más incondicionales.

Si pese a estos consejos vuestro Facebook empieza a criar telarañas, llamad a un profesional que se ocupe del asunto.

Hay que actualizar el Facebook

Las razones por las que una empresa decide estar en redes sociales son tantas como empresas hay. Algunas apuestan por Facebook porque los demás están, otras ven en las redes sociales una vía de comunicación con sus clientes, o una forma de vender más, o una mejora en su imagen, o… vaya usted a saber.

Estar, pero estar al día

Es importante estar, pero igualmente importante es actualizar los sitios en los que estamos.

Si tenemos una página corporativa en Facebook, debemos aprovecharla para contar historias de nuestra empresa, subir fotos y vídeos, compartir enlaces de otras páginas, darnos a conocer, interactuar y responder a nuestros clientes día a día… Y ahí está el problema: muchas empresas no es que no cuelguen nada día a día, sino que ni siquiera lo hacen mes a mes.

Un informe de Recommend.ly, una asesoría para redes sociales, tras analizar un millón setecientas mil páginas de empresa en Facebook, ha llegado a la conclusión de que el 82 % son actualizadas menos de cinco veces al mes.

Los más activos son los famosos, cantantes y actores. Y luego están los políticos, pero en España, salvo excepciones, solo se trabajan las redes sociales en campaña electoral; luego las abandonan.

La dejadez es peor

A partir del momento en que uno decide entrar en redes sociales debe ocuparse de actualizar sus páginas con frecuencia. Porque lo contrario produce impresión de dejadez y abandono; es decir, consigue el efecto opuesto al que buscamos.

¿No hay tiempo? Ahí entramos nosotros. No es porque estemos delante, pero los buenos contenidos en la red, originales, bien escritos y de calidad, deben dejarse en manos de profesionales.