¿«Solo» ya no se acentúa?

Todavía seguimos dando vueltas al asunto de si solo lleva tilde o no. La recomendación de la RAE de suprimirla nos ha sentado fatal, y hay quien se rebela. SOLO_YA_NO_SE_ACENTUA

En general, los españoles escribimos fatal el español. Internet, los periódicos, los libros, los carteles, los anuncios… están llenos de faltas de ortografía. Sin embargo, una de las pocas reglas que casi todos conocíamos era cuándo debíamos poner la tilde a solo y cuándo no: «si solo equivale a solamente, lleva tilde», nos enseñaron. A lo mejor por eso nos ha sentado tan mal que nos dijeran que lo que habíamos aprendido tan fácilmente ya no nos servía para nada.

Solo, según las reglas generales de acentuación, no se acentúa por ser una palabra llana terminada en vocal. Pero sabíamos que debíamos poner tilde cuando ese solo era adverbio («Sólo trato de convencerte») para distinguirlo de cuando era adjetivo («A veces me siento solo»).

Ya no, pero sí

Después se nos dijo que en caso de ambigüedad había que poner la tilde. Por ejemplo, la frase «Vive solo en hoteles» puede querer decir que no tiene compañía o bien que se aloja exclusivamente en esos establecimientos y no en su casa. En estos casos se utilizaba la tilde para eliminar la ambigüedad. El Diccionario panhispánico de dudas así lo prescribe: «Cuando esta palabra pueda interpretarse en un mismo enunciado como adverbio o como adjetivo, se utilizará obligatoriamente la tilde en el uso adverbial para evitar ambigüedades» (3.2.3).

«Raros y rebuscados»

Pero la Ortografía posterior dice: «A partir de ahora se podrá prescindir de la tilde en estas formas incluso en casos de doble interpretación» (Ortografía de la lengua española, 3.4.3.3, pág. 269). Ahí queda eso. Y añade: «Las posibles ambigüedades son resueltas casi siempre por el propio contexto comunicativo en función del cual solo suele ser admisible una de las dos opciones interpretativas». No conforme con esto nos suelta: «Los casos reales en los que se produce una ambigüedad que el contexto comunicativo no es capaz de despejar son raros y rebuscados, y siempre pueden resolverse por otros medios, como el empleo de sinónimos (…), una puntuación adecuada, la inclusión de algún elemento que impida el doble sentido o un cambio de las palabras que fuerce una sola de las interpretaciones».

¿Raros y rebuscados? Sinceramente, creemos que los señores académicos no estaban muy inspirados ese día y no se les ocurrieron ejemplos en los que pudiera ser necesario discernir un solo de un sólo. Los que trabajamos con el idioma sabemos que a diario se nos presentan esos casos, situaciones en las que nos preguntamos si puede prestarse a ambigüedad nuestra frase, si ponemos la tilde o si no, si vamos a ser tomados por unos ignorantes o por unos integristas.

Nos han complicado la vida

Muchos están bastante molestos con estos párrafos; y también nosotros. La RAE dice que su labor es recomendar, no legislar, pero sus palabras al respecto no dejan lugar a dudas. En vez de facilitarnos la manera de expresarnos, nos la han complicado. Todos hemos pasado por un examen en el que dudábamos entre escribir, por ejemplo, «absorver» o absorber; en tal caso lo resolvíamos poniendo aspirar y listo. Pero aquí la solución no es cambiar nuestro discurso para suprimir la ambigüedad, sobre todo cuando no era necesario: ya contábamos con una forma clara, sencilla y tan simple como una tilde para eliminar la confusión.

No imaginamos que un poeta tenga que reconstruir su verso o un literato reformar su párrafo para evitar la confusión. Tampoco aceptamos que un periodista redacte un titular de otro modo cuando la mayoría de las veces la caja de texto es sumamente limitada, y se las ve y se las desea para que el título se entienda con el menor número de palabras posible, y a la vez resulte claro y atractivo.

Por eso hay periódicos que directamente han pasado de acatar lo que dice la Ortografía con respecto a solo. Y nos parece muy bien.

La RAE no es coherente

Si el criterio es que siempre puede saberse por el contexto a qué nos referimos, ¿por qué no suprime la tilde diacrítica en él, tú, mí… cuando actúan como pronombres? O estamos también un poco espesos o no encontramos ningún caso en el que  pronombre y tu adjetivo puedan crear ambigüedad.

Por otro lado, si la RAE se echara atrás, ¿qué pasaría con los libros que hemos corregido los correctores de estilo y que ya están publicados? ¿Quedarían esos solos destildados como errores? Sinceramente, nosotros pensamos que esto ha sido una gran metedura de pata.

¿Vosotros qué pensáis? Nos gustaría conocer vuestra opinión.