¿Para qué estar en Twitter si ya tenemos Facebook?

Algunas empresas se plantean esta alternativa; sin embargo, no se trata de dividir, sino de sumar.

Algunos de nuestros clientes, pequeños empresarios, no entienden para qué estar en Twitter, no saben cómo funciona, no manejan esta red en su vida diaria y piensan que no les va a reportar ningún beneficio para su trabajo. Tampoco quieren gastar más para que un community manager se lo mantenga, porque no ven la utilidad.

Curiosamente, ocurre que, dependiendo del tipo de negocio, algunos de nuestros clientes se asombran de que tienen más seguidores en Twitter que fans en Facebook y se preguntan cuál es el secreto de esa red en la que apenas hay espacio para decir algo.

Esto pasa por ver las redes sociales como un patio de vecinos en el que uno se asoma a cotillear. Grave error. Las redes sociales pueden ser una valiosísima fuente de información, un lugar para hacer contactos, competir, aprender y crecer.

Facebook y Twitter son redes diferentes (de hecho, Twitter ni siquiera se considera una red social propiamente dicha), con contenidos, imagen y destinatarios muy distintos. No hay que elegir entre una y otra, sino actuar en ambas para ganar mayor presencia.

Twitter nos sirve para…

Es una forma rápida de compartir información. De Twitter recibiremos mucho más de lo que damos si sabemos gestionarla adecuadamente. Nuestra competencia nos brindará noticias y conocimientos útiles para nuestro sector ¡y eso con solo dedicar un rato al día para ver qué está pasando!

Conseguimos más presencia. Twitter nos permite llegar a más personas que si no estuviéramos; esto es de Perogrullo, pero conviene recordarlo. Y probablemente nos va a acercar a otro tipo de gente distinta de la de Facebook. Tener más presencia en redes es tener más oportunidades de darnos a conocer y captar clientes.

Mejoramos la atención al cliente. Twitter nos permite contestar rápidamente a los clientes (si estamos atentos, claro). Y también hacerlo públicamente, para que nuestra marca consiga notoriedad y publicidad.

Damos una buena imagen. Twitter nos permite cuidar nuestra imagen, incluso podemos felicitar a nuestros competidores por sus logros y quedar como unos señores.

Podemos hacernos publicidad. En Twitter podemos anunciar promociones de nuestro negocio, un nuevo trabajo para una empresa… sin ser pesados, claro.

Es un impacto más. Twitter es una red abierta. La gente puede vernos sin necesidad de ser nuestros seguidores. Por eso también debemos aprovechar el soporte que nos brinda el sistema para colocar nuestra identidad de marca con nuestro diseño corporativo, un enlace a nuestro blog, nuestra web, teléfonos…

¿A qué empresas les interesa estar en Twitter? Nosotros pensamos que a todas. O al menos ahora mismo no se nos ocurre ninguna razón por la que una empresa no debería estar en Twitter.