Esto está mal escrito

Lo que está mal escrito permanece y daña nuestra imagen. El que tiene boca se equivoca, pero el que escribe debería tomarse un momento para corregir sus textos.

Mal escrito

1. Pienso de que existo

El dequeísmo es un error muy frecuente que consiste en anteponer la preposición de delante de que cuando no procede. Para saber si la frase requiere o no el de, bastaría con formular la pregunta:

  • Es «Pienso que ya no te interesa» y no «Pienso de que ya no te interesa» porque la pregunta es «¿Qué piensas?»  y no «¿De qué piensas?».

Tan horroroso parece el dequeísmo que muchas veces se incurre en lo opuesto, el queísmo, que consiste en suprimir el de delante de que cuando sí es necesario.

  • A veces se dice «Me enteré que tenías el cargo», cuando lo correcto es «Me enteré de que tenías el cargo», porque la pregunta es «¿De qué te enteraste?» y no «¿Qué te enteraste?».

2. Preveyendo que lo dijeras

Existe una tendencia a complicar el verbo prever cuando es de lo más sencillo. Prever significa ver con anticipación, o sea, que se forma con el prefijo pre- y el verbo ver: preveo, prevés, prevemos, previendo, previmos, preveremos… Y el verbo ver lo sabe conjugar todo el mundo, así que basta con poner un poquito de atención.

3. Han habido varias personas

El verbo haber, cuando funciona como impersonal, va en singular: «Había una persona en la sala» y «Había varias personas en la sala», «Ha habido una revuelta» y «Ha habido numerosas revueltas», «Hay una persona que no lo tiene claro» y «Hay bastantes personas que no lo tienen claro», «Hubo una ponencia en contra» y «Hubo muchas ponencias en contra»… Está mal escrito «Habían varias personas», «Hubieron ponencias en contra», «No quiero que hayan más casos», etc.

4. Delante mío, detrás tuya

Esto está mal escrito. Álex Grijelmo lo explica muy bien en su libro «La gramática descomplicada» (Taurus, 2006). Para saber si la expresión es correcta o no, basta con darle la vuelta:

  • No es correcto decir «delante mío», porque no no se puede decir «en mi delante».
  • No es correcto decir «detrás suya» porque no se puede decir «en su detrás».
  • No es correcto decir «cerca mío», porque no se puede decir «en mi cerca».

O sea, que lo correcto es «delante de mí», «detrás de ella», «cerca de mí», etc.

En cambio sí está bien «al lado suyo», porque se dice «a su lado»; «en contra suya», porque se dice en su contra; «alrededor suyo» porque se dice «a su alrededor».

5. ¿Quién son?

El plural de quién es quiénes. No hay por qué emplear el singular cuando nos referimos a varias personas: «¿Quiénes son las ganadoras?», ¿Quiénes serían los elegidos?», «¿Quiénes serán las ponentes?». Y no: «¿Quién son?», ¿Quién serían?», «¿Quién serán?».

6. Tú contestastes que no

Aquella canción de Mecano con esa clara -s final en la segunda persona del singular del pretérito perfecto simple fue chirriante. Nada de -s; se dice dijiste, viniste, hablaste, estuviste, contestaste, respondiste

7. Venir cuando queráis

El modo imperativo se utiliza para dar una orden, pero también para pedir algo, amenazar o advertir. Por ejemplo: «Ve a buscarlo ahora mismo» o «Venid a verme, por favor». El imperativo de venir en segunda persona del plural es venid: «Venid (vosotros) a la reunión», no «Venir a la reunión». El imperativo del verbo ir en segunda persona del singular es ve (tú) o id (vosotros) para el plural. No se puede decir: «Ves a decirle que vamos a empezar», ni «Ir tomando asiento», sino «Ve a decirle…» o «Id tomando asiento». En impersonal se dice «Cerrar la puerta», «Empujar», «Tirar», «No aparcar»… Pero si nos dirigimos a la gente no podemos decir: «Cerrar la puerta al salir», sino «Cerrad la puerta» o «Cierren la puerta», si les hablamos de usted. Por lo mismo no se dice «Iros ya», sino «Idos ya». Tampoco es correcto «Daros prisa», sino «Daos prisa».