Desde un flyer o pequeño folleto de una sola hoja, impresa por una o ambas caras, dípticos, trípticos, desplegables, libretos, minicatálogos… hasta encuadernaciones de cualquier extensión, según el gusto y las necesidades de la compañía.
Es posible dar varios presupuestos con distintas variables: número de páginas, color, acabado, tipo de papel, relieves, troquelados…, y elegir en función de las necesidades de cada empresa.