Dependiendo del tipo de compañía, sus productos y servicios, habrá que diseñar una web diferente.
Sencillas, con la imagen corporativa y la manera de contactar.
Principalmente visuales, con la exhibición de los productos de la compañía y la opción de compra.
Sitios con registros, solicitudes y perfiles de clientes.
Páginas que permitan la compra on line.
Webs informativas, que describan con amplitud de contenidos la importancia de la empresa.
Webs con múltiples enlaces que enriquezcan las opciones.
Lugares que permitan la suscripción de servicios.
Organigramas empresariales…