Todos los tamaños son posibles, dependiendo del lugar de ubicación, el contenido, el público al que vaya destinado… No se trata de «cuanto más grande, mejor», sino de a qué distancia va a ser observado. Por supuesto, el empleo del color es decisivo para una mayor y mejor eficacia informativa.
Es posible dar varios presupuestos con distintas variables: medidas, resolución, color, tipo de papel, barniz, acabado…, y elegir en función de las necesidades de cada empresa.